Cliente    La Madrileña         Servicio    Identidad visual        Año    2018
Cliente La MadrileñaServicio Identidad visualAño 2018

La Madrileña

Este bar nace inspirado en las clásicas tascas de barrio de Madrid: espacios auténticos, bulliciosos y llenos de vida donde lo cotidiano se convierte en ritual. El diseño busca recuperar esa esencia castiza, con una estética cuidada que combina materiales tradicionales y una atmósfera cercana. Un lugar donde compartir, charlar y disfrutar, como en las tascas de siempre.

La identidad visual de La Madrileña nace con el objetivo de rendir homenaje a las tradicionales tascas y tabernas de barrio de Madrid. Este proyecto busca recuperar la esencia de esos lugares donde la vida cotidiana se celebra alrededor de una barra, entre tapas, cervezas y conversaciones. El propósito es trasladar esa autenticidad y calidez a una marca contemporánea que mantenga vivo el espíritu castizo, pero con una mirada renovada y actual.

El concepto central se construye a partir deel carácter popular madrileño. La Madrileña no es solo un bar, sino una reinterpretación del ambiente social y cultural de las antiguas tabernas: espacios cercanos, honestos y llenos de vida. La marca busca conectar con la memoria colectiva de la ciudad, evocando esa mezcla entre tradición, sencillez y disfrute cotidiano.

El logotipo se convierte en el principal portador de esta idea. A través de la tipografía, se ha querido reflejar la estética de los rótulos y carteles clásicos de las tascas, dotando a la identidad de una personalidad genuina y reconocible, que transmite historia y autenticidad.

El lenguaje visual de La Madrileña complementa el concepto con una serie de elementos gráficos inspirados en la arquitectura popular madrileña. Se ha realizado una síntesis de las cerámicas decorativas que caracterizan las fachadas de muchas tabernas antiguas, reinterpretadas en un estilo más contemporáneo.

A partir del claim “Cervezas y Tapas”, se ha creado un patrón gráfico que funciona como sello distintivo de la marca, aportando ritmo visual y coherencia en las diferentes aplicaciones. Este recurso dota al sistema visual de textura y carácter, reforzando la conexión con la tradición sin caer en lo literal.

El resultado es una identidad que combina tradición y modernidad, logrando una estética equilibrada, cercana y reconocible, que captura la esencia de las tascas madrileñas adaptada a un nuevo contexto urbano.